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Cuales son los factores que intervienen en el proceso de envejecimiento de la piel?

Naturalmente la edad (factor biológico) es uno de ellos, sin embargo no es el único ni el más importante, los factores ambientales como la la luz del sol, el clima, el contacto con solventes y detergentes, el aire seco de los sistemas de calefacción, por mencionar algunos, son los que se encargan de determinar los defectos en la firmeza, elasticidad y capacidad de regeneración epidérmica. En las zonas de piel que no están expuestas a la luz este daño se refleja una vez que la persona ha llegado a una edad madura, sin embargo, en las zonas de la piel que si están expuestas a la luz solar, el daño se nota a edades muy tempranas. Las zonas del cuerpo que generalmente están más expuestas al sol son la cara, las manos, el cuello y el área del escote, es en éstas en que el envejecimiento cutáneo es más evidente. En la dermis y en la hipodermis es en la zona en que se producen las afecciones estructurales que definen el proceso biológico del deterioro en la piel, tales como la falta de firmeza, palidez, etcétera. Al paso de los años, el metabolismo de las células dérmicas disminuye su ritmo; esto resulta en que la velocidad para sintetizar el colágeno se vea mermada afectando directamente en la firmeza y elasticidad de la piel.

Envejecimeinto Endógeno de la Piel

Son factores endógenos de envejecimiento aquellos que no estan dirigidos desde el exterior, como el proceso biológico general. Estos factores son el debilitamiento de la capa de regeneración celular, disminución en la actividad de las glándulas sebáceas y sudoríparas. Este tipo de envejecimiento está determinado genéticamente, genera cambios en al estructura y aspecto de la piel que provocan el trastorno de sus funciones.

Envejecimiento Exógeno Cutáneo

Son los factores exógenos los responsables de envejecer la piel prematuramente; el envejecimiento exógeno está dirigido desde el exterior y puede ser minimizado con los cuidados permanentes.

Entre estos podemos enumerar:
La radiación Ultravioleta (UV) y los radicales libres
El tabaco y el alcohol

las influencias ambientales y climáticas

Las señales del envejecimiento cutáneo se comienzan a manifestar a partir de los 40 años de edad; éstas no están necesariamente relacionadas con el proceso general de envejecimiento, pues dependen, en gran medida, de los factores externos que han actuado de forma constante en la piel.

Cuando la piel se expone de manera intensa y permanente a la luz del sol, tiende a envejecer prematuramente. Estos efectos está acentuados en personas con piel clara, zonas descubiertas de la piel (cara, nuca, manos y antebrazos), personas expuestas a constantemente a una acción más intensa de la luz solar.

La radiación UV que actúa por periodos prolongados sobre la piel provoca alteraciones degenerativas crónicas. Los signos de envejecimiento se desarrollan prematuramente y su magnitud está relacionada directamente a la intensidad y duración de la exposición a la luz y el grado de sensibilidad de la piel.

Cuando la piel está cubierta, puede regenerar por si misma el estrato epidérmico basal con células nuevas, a diferencia de la piel que está constantemente expuesta a la luz del sol, pues en este caso, la radiación es tan intensa que la piel no alcanza a reparar todos los trastornos que los rayos UV le ocasionan. Esto, a su vez, hace que la epidermis se adelgace.

Como elegir una crema anti-edad

La piel es el órgano del cuerpo humano de mayor tamaño. Actua como barrera protectora que aisla al organismo del medio que la rodea, lo protege y contribuye a la integridad de sus estructuras, al mismo tiempo actua como sistema de comunicación con el entorno. En el proceso de envejecimiento, las proteínas que forman el tejido colágeno de la piel, sufren cambios bioquímicos, varían el patrón normal del tejido colágeno (flexible y bien hidratado), para pasar a la formación de arrugas, sequedad de la piel, falta de elasticidad y piel delgada, típico de la piel dañada y envejecida. La degeneración del tejido colágeno involucra también a la elastina, la reticulina y otros componentes de ese tejido, como los mucopolisacáridos.
Una crema antiedad debe contener, al menos algunos de estos componentes:

Colágeno: la aplicación de colágeno a la piel ayuda a restaurar la producción de nuevo colágeno y la regeneración de las células.

Elastina: Es la proteína responsable de impartir la elasticidad y tonicidad a la piel. Utilizada para retrasar y prevenir el envejecimiento.
Vitamina E: Acción antioxidante, mediante la cual protege a los tejidos y las células de los efectos nocivos del medio ambiente y de los procesos metabólicos naturales.  También mantiene la flexibilidad contribuyendo a prevenir el envejecimiento. Disminuye los daños causados por los rayos UV. Reduce arrugas y mejora la textura de la piel.

Vitamina C: los compuestos ahora llamados “Ester-C” penetran más fácilmente la piel y ofrecen máxima protección contra los radicales libres, procesos inflamatorios de la piel como quemaduras de sol y ayudan en gran medida a desaparecer las arrugas de la piel producidas por daño solar y para la piel que está perdiendo el tono (por pérdida o daño del tejido colágeno).

Ácido alfa hidroxi: derivado de azúcares naturales de frutas (ácido cítrico y málico), leche (ácido láctico) y caña de azúcar (ácido glicólico). Ayudan a la regeneración del tejido colágeno de la piel, porque exfolia las células muertas de la superficie. Algunas personas pueden hacer reacción alérgica y sensibilidad al sol.
Ácido beta hidroxi: exfolia la piel y ayuda a regenerar el tejido colágeno de la piel envejecida. Se utiliza para el tratamiento de variados problemas de la piel como el acné, psoriasis y seborrea.
Matrixyl: Por su combinación única de péptidos miméticos, Matrixyl® actúa de forma específica reparando la matriz dérmica, suavizando las arrugas de expresión y contribuyendo a que la piel adquiera un aspecto más terso, elástico y joven, reduciendo los signos de envejecimiento y cansancio: bolsas, ojeras y desvitalización. (e irritación)

Aloe Vera: Por su acción antiinflamatoria favorece la disminución de las líneas de expresión y cansancio que aparecen en la fina piel del contorno de los ojos.

Extracto de manzanilla: Posee acción calmante, descongestiva y refrescante devolviéndole a la piel su aspecto relajado.

Acido hialuronico: de acción local que facilita la corrección de arrugas, pliegues y surcos faciales.

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